Ripollet
Ripollet es un municipio de Cataluña, España. Perteneciente a la provincia de Barcelona, en la comarca del Vallés Occidental, forma parte del área metropolitana de Barcelona. El municipio, con una extensión de 4,39 km², tiene un total de 37.548 habitantes. La densidad de población es de 8.465,3 habitantes por kilómetro cuadrado. Está a una distancia de 10 km de Barcelona.
Por este municipio pasa el río Ripoll que nace en el parque natural de Sant Llorenç del Munt.
Linda con las poblaciones de Cerdanyola del Vallès, Montcada i Reixac, Santa Perpètua de Mogoda y Barberà del Vallès. El ayuntamiento está gobernado por una coalición formada por el Partit dels Socialistes de Catalunya y CiU.
Historia
El primer asentamiento humano Uno de los indicios más sólidos que tenemos para hablar de un primer asentamiento humano en tierras ripollenques se remonta a la época prehistórica, concretamente en el Neolítico Medio. En 1929, se descubrieron los restos de una necrópolis en los terrenos de la tejería de en Padrón, en Can Tiana de la Riba (que entonces era el término de Cerdanyola). De entre los diferentes testimonios arqueológicos localizados, destacaremos dos sepulcros pertenecientes a la cultura de los sepulcros de fosa (3500 – 2500 aC), con ajuares de gran riqueza, así como restos humanos, hachas, picos, cuchillos de sílex, que hoy día podemos ver en el Museo de Historia de Sabadell. De hecho, tanto por el tipo de piezas encontradas como por el material y la calidad de las mismas, es bastante evidente la existencia de un comercio muy activo con zonas bastante alejadas.
La herencia romana Como herencia de la época romana en Ripollet, tenemos el paso de las vías Trajana i Valeri Maxi. Esta última fue llamada durante la Edad Media camino real de San Cugat. Ambas, la primera de oeste a este y la segunda de norte a sur, rodeaban el pequeño núcleo poblacional.
Los primeros siglos de nuestra era A partir de los restos y de los datos conocidos sobre los antiguos caminos de trashumancia, puede considerarse de que durante los primeros siglos de nuestra era, esta zona contó con una cierta actividad agrícola y ganadera, así como con el inicio, ya hacia los siglos VIII y IX, de una organización vertebrada en cuanto a I ‘ administración eclesiástica mediante parroquias y monasterios. Una muestra es Y la iglesia de San Esteban de Ripollet, ya mencionada en la documentación de I año 986 y vinculada al monasterio de Sant Cugat.
El pueblo de Palau Ausit Gracias a diversos documentos escritos que se conservan en los archivos de este mismo monasterio, hay constancia de la existencia en aquellos primeros tiempos de un pequeño pueblo conocido como Palau Ausit, que también aparece como PALATIO AUZIDO, PALACIO AUZID, PALACIO AUDIT. La primera referencia de Palau Ausit, nombre que según la documentación ostentaba antiguamente la villa, es del 25 de enero de 983, donde aparece citado concretamente en una permuta de tierras que hizo el monasterio de Sant Cugat. Las explicaciones sobre su origen son diversas: Una teoría apunta a que grandes bosques de encinas rodeaban la villa, por lo que seguramente audit podría venir de Ausina, encina. Según una segunda teoría, el origen del nombre sería árabe: abu que es familia o linaje, y zit, nombre invariable del linaje árabe que dominó el territorio de Ripollet. Los árabes así como en otros lugares de la península ibérica, el dominio de los árabes se consolidó durante siglos, en Cataluña, los cerca de tres siglos de su dominación pasaron sin paz ni tranquilidad como consecuencia de las continuas razzias entre los dominados y los dominadores. Ripollet también sufrió secuelas de esta situación: casas destruidas, el castillo y las torres de defensa devastados; bosques quemados, cosechas perdidas, disminución de la población, ya sea como consecuencia de las luchas o por la huida a otras tierras más al norte … Tuvo especial significación la batalla por la defensa de Barcelona, en julio del año 985, protagonizada por las tropas cristianas del conde Borrell II y las islámicas de Almanzor. Esta batalla, que ganó Almasor, tuvo lugar en el Plan de Matabous, que se encontraba entre la riera de Sant Cugat y el río Ripoll, al pie del Turó de Montcada, lo que ahora llamamos Masrampinyo.
El origen etimológico de Ripollet En cuanto a la etimología del topónimo RIPOLLET, deberemos buscar su origen en el río Ripoll. La primera vez que aparece en un documento escrito la palabra Ripollet es en una publicación sacramental testamentaria, que fue jurada al alado de San Martín de Cerdanyola del año 1402. De las numerosas propuestas que se han hecho sobre su procedencia, la más razonable y hora más de acuerdo con la composición del escudo de la villa, apunta hacia la antigua existencia de molinos de harina, movidos por las aguas del río Ripoll. El grano atraería seguramente las aves, y ante su abundancia, la asociación es evidente.
El siglo XII Ya en el s. XII, en tiempos del conde Ramón Berenguer IV, Ripollet tuvo alcaldía. Por otra parte, también debemos decir que parece muy clara la presencia de la orden de Ios templarios en esta región, tal y como lo demuestran ciertos testimonios encontrados en el conjunto de la iglesia parroquial (antiguo claustro y casa rectoral. Con los años , las posesiones del monasterio de Sant Cugat fueron confirmadas, y en un documento del año 1234, el rey Jaime I otorga el señorío al monasterio, aunque éste sigue siendo de jurisdicción real.
Una calle de Barcelona Durante el siglo XIV, con el reinado de Pedro III el Ceremonioso, el municipio obtuvo el privilegio de ser calle de Barcelona. De esta manera, sus habitantes disfrutaron de Ios mismos derechos y deberes que los de la Ciudad Condal. En 1585, el rey Felipe II de Castilla concedió a Ripollet, entre otros, el privilegio de tener ayuntamiento propio. En cuanto a demarcación, con los Austrias, Ripollet fue lugar (1700), y formó parte de la sub-veguería del Vallès (1716) , y con los Borbones, a partir del Decreto de Nueva Planta, del Corregimiento de Mataró (desde 1719 hasta 1823). Según un documento de afio 1802, el municipio fue conocido como Coto redondo y realengo, es decir, pueblo y término no eran propiedad de ningún señor sino que estaban sometidos a la autoridad real, pero siempre bajo la representación del Paborde del monasterio de Sant Cugat. No mucho más tarde, queda adscrito al partido judicial de Granollers. En 1808, recibió el nombre de pueblo; afio 1837 forma parte del partido judicial de Terrassa, y desde 1890, del partido judicial de Sabadell. Un tiempo después, el año 1894, consiguió el título de villa gracias al Real Decreto otorgado por la Reina Regente María Cristina.
El cultivo de la tierra y la vid Ripollet es, a pesar de la presencia (temprana) de molinos papeleros y de una protoindustria textil, un pueblo marcadamente agrícola, y el cultivo de la vid, una de las principales fuentes de vida del pueblo. La construcción de la acequia Monnar (palabra antigua que significa molinera) por los monjes de Sant Llorenç de Munt en el siglo X conlleva la prosperidad de la agricultura. Una vez solucionado el conflicto remensa de finales del XV, se establecieron nuevas relaciones entre la tierra, los campesinos y los propietarios, se ampliaron los cultivos a partir de Ios nuevos productos procedentes de América. Tras la crisis del siglo XVII (guerra de los segadores, peste bubónica, pésimas cosechas y plaga de langostas) que afectó de manera profunda Ripollet, el siglo XVIII fue de expansión económica. EIS campesinos siguieron con los cultivos tradicionales y básicos, pero hay que mencionar que el impacto del mercado americano favoreció la exportación de vinos. El siglo XIX, Y ‘ agricultura y principalmente la vid, continuaron siendo la base económica fundamental. Desde finales del XVIII y hasta los años 1890-1893, Ripollet aumenta de forma considerable su espacio dedicado al cultivo, pasando de un 18’72% a un 41% de la totalidad del término.
Los molinos No hay duda de que los molinos fueron el origen de RIPOLLET, ya que los campesinos que cultivaron las tierras se establecieron cerca de ellos para moler el grano que recolectaban. Las primeras noticias que tenemos de estos molinos, que eran tanto de harina como de batanes (palabra procedente del árabe katana o ropa) son de finales del siglo X. A finales del siglo XVII, momentos muy intensos en cuanto a la expansión generalizada de las manufacturas papeleras, se produjo la transformación de los antiguos molinos harineros de época medieval en molinos de papel. Además, se crearon nuevos como fue el caso del molino de Ginestar, del molino d’en Buxó o del molino de Cheque entre otros, que vivirán su mayor esplendor durante el siglo XVIII, y que ayudaron a evitar que disminuyera la población en unos tiempos económicamente y socialmente nada estables. Durante el siguiente siglo, los molinos papeleros fueron la industria más relevante; aparecieron nuevos como, por ejemplo, el molino d’en Coll. Pero, eso sí, continuaron existiendo a la vez molinos harineros y paños.
La industria A lo largo del siglo XIX, el establecimiento de la industria el municipio ayudó a erradicar los males endémicos de una agricultura propia del Antiguo Régimen, pero Ripollet no tuvo un arranque industrial impulsiva. Al margen de los molinos y de la entrada en funcionamiento en 1785 de la fragua el Martinet, emplazada en un viejo molino harinero y conocida primero como productora de hierro y variantes, y después de tejidos, las primeras manifestaciones que podríamos decir fabriles fueron las tejerías, las cualidades arcillosas de su suelo favorecieron su instalación. De mediados del siglo XIX, se conocen varias vinculadas a la familia Padrón (Can Peseta), así como otra, la de Fusteret, propiedad de la familia Uñó. Por otra parte, los molinos papeleros sustituyeron su vieja maquinaria por el nuevo sistema de fabricación continua, especializándose en la elaboración de cartón. Ahora bien, también debemos añadir que durante esta época se construyeron nuevos molinos, como el de Vivero o el de Clos, ambos harineros. Por otro lado , la industria textil adquirió gran fuerza como centro dependiente de Sabadell. Su importancia viene ya desde antiguo; sabemos que algunas casas del pueblo tenían telares de mano para ayudar I’economia familiar cuando fallaba el trabajo de la tierra . En concreto, el año 1846 se creó la primera fábrica textil del municipio: La Llana.
El siglo XIX Entre 1808 y 1814, Ripollet fue escenario de luchas y miseria. En el primer año de la guerra sufrió ocho saqueos, lo que obliga a la población a huir durante unos dos años. El día 9 de junio de 1808, un pelotón de soldados franceses que se retiraban de la batalla del Bruc saquearon un municipio que, en realidad, no puso demasiada resistencia, y destruyeron su archivo parroquial. Unos días más tarde, el 16 de junio, fueron quemadas iglesia y la rectoría. El semiabandono del pueblo durante este tiempo supuso su ruina casi total. Posteriormente, y debido a su proximidad con Barcelona, otros eventos políticos de esta centuria como las guerras carlistas, los pronunciamientos militares, la pérdida de las últimas colonias, … tuvieron también una fuerte incidencia en la vida de una población como Ripollet.

