Mataró

Mataró es un municipio español, situado en el nordeste de la Península Ibérica, en la costa de la provincia de Barcelona, Cataluña, junto al mar Mediterráneo. Es la capital de la comarca catalana del Maresme. Se encuentra a unos 30 km al norte de la ciudad de Barcelona.

Mataró cuenta con 122.932 habitantes (padrón a 01.01.2010). Según el censo del INE de 2010, Mataró era la 52ª ciudad más poblada de España y la 8ª de Cataluña.

Economía

El sector textil
La industrialización de la ciudad arranca en el año 1839, cuando se instala el primer motor a vapor para accionar una fábrica de hilados. Desde este momento el sector textil, de antigua tradición artesanal, se sitúa en el centro de la actividad económica. Atrae inversiones de capitales foráneos y mano de obra de las zonas agrícolas catalanas. La ciudad abandona la etapa agraria para entrar de manera decidida hacia finales del siglo XIX en el mundo industrial. El sector textil había sido hasta finales del siglo XX la columna vertebral de una ciudad que, a causa de la competencia de las producciones orientales, ha tenido que rehacer su modelo económico, convirtiéndose en un importante centro de servicios.

La agricultura

Como la mayoría de las poblaciones de la comarca, la viña era antiguamente la base de la agricultura local, pero la invasión de la filoxera a finales del siglo XIX redujo considerablemente la superficie dedicada a la viticultura. Gracias a la repoblación de las cepas con esquejes americanos, más resistentes a las enfermedades, la viña todavía tuvo bastante importancia hasta bien entrado el siglo XX. En 1945 la superficie era aún algo superior a la del regadío.

Paralelamente a la regresión de la viticultura se fue incrementando el cultivo de regadío, sobre todo a partir del momento en qué se utilizó la energía eléctrica para la extracción de las aguas subterráneas. La plataforma cuaternaria que limita con el mar, formada por la acumulación de arenas y gravas procedentes de la disgregación del granito, resulta muy propicia para el cultivo de regadío, tanto por la existencia de capas freáticas, como por la buena permeabilidad de los suelos.

Pero no todo ha sido fácil: el labrador ha tenido que reconstruir muchas veces los caminos, explanarlos, nivelarlos, buscar el agua a mucha profundidad, canalizarla debidamente y modificar la calidad de los terrenos.

Las zonas de huerta más fértiles se encuentran en la llamada Plana de Sant Simó y Cinc Sènies por el lado oriental, y el Pla d’en Boet, con el Rengle y el Camí del Mig, hasta la riera de Argentona, por el lado de poniente. En esta última dirección es donde la acción urbanizadora ha engullido más parcelas dedicadas a la horticultura. Hay también parcelas de huerta sitas a mayor altura, pero no tienen la importancia de los lugares llanos.

Hasta no hace mucho, la cosecha de la patata temprana era una de las principales en la región. Su cultivo arrancaba del fin del siglo pasado y se había consolidado hacia 1910 con la adopción de la semilla inglesa Royal Kidney, que era la que se adaptaba mejor a esta clase de producción hortícola en orden a la exportación, y que hizo que en 1932 se declarara obligatoria la denominación de origen Mataró Potatoes para esta clase de tubérculo obtenido en la comarca y las zonas limítrofes. La lechuga Trocadero y el guisante también fueron objeto de exportación.

Hacia 1952 se introdujo en Mataró la producción de los claveles que poco después pasaría a ocupar bastante extensión de terreno, pero más bien como alternativa, junto con otros cultivos. La producción floral, pues, es exigua y se combina con los cultivos de huerta tradicionales (coles, coliflor, brócoli, escarolas, pimientos, judías, cebollas y patatas), pero se han mejorado las técnicas de la agricultura intensiva (invernaderos, lugares de sombra, riego por aspersión), con lo cual la horticultura mantiene su peso económico dentro del municipio.

En 1986 había cultivadas 144 ha de secano y 913 ha de regadío, con los siguientes cultivos: 27 ha de cereales, 14 de legumbres, 203 de tubérculos, 90 de flores, 48 de forrajes, 50 de frutas, 545 de hortalizas, 3 de viña y 77 de otros.

En la actualidad, hay más de 180 ha de secano y 1023 de regadío con el mismo tipo de cultivos que años atrás. Sin embargo, Mataró ha evolucionado tecnológicamente de forma drástica y tiene uno de los mejores campos de cultivo de España, siendo una ciudad agraria de las más destacadas dentro de la Península. Las máquinas, provinentes de Francia, estuvieron diseñadas por primera vez por Miquel Coll (agrícola), famoso agrícola francés que diseñó un nuevo tipo de sistemas de conservación del ambiente en los invernaderos.